domingo, 31 de marzo de 2013

Paso siete: Cobrar deudas, pagar deudas

Así que esto es lo que vale todo para ti? Bien, veamos cuánto vale tu palabra. Si te ofreces a hacer un favor, luego no se cobra. Si te hacen un favor y lo malinterpretas, luego, cuando te lo explican, te callas y agachas la cabeza... Pero no, tú y tu señora teníais que quedar por encima, pegar voces y montar el número...

Sí, cada palabra que has dicho es veneno, y ahora el veneno lo voy a soltar yo. Me has cargado una deuda que no me corresponde, ahora voy a reclamar la deuda que te perdoné un día, y multiplica por tres la mía... Pero no es todo, ambos habéis hecho algo, y esa deuda ya no es para conmigo... Ahora esa deuda la cargareis en vuestros corazones negros, ahora esa deuda es con dios. Tendréis que rendirle cuentas a él, yo me limitaré a cobrar la mía aquí en la tierra... O a partidos las piernas, reventaros el coche y quemarlos la casa, vosotros decidís.

En cualquier caso, chicos, esto no acaba aquí.  Vais a desear no haber sido tan listos, pues yo tengo muchas más guardadas que vosotros. Y me las pienso cobrar...

Todas y cada una...

martes, 26 de marzo de 2013

Paso seis: Apagar el fuego

Ya van días de camino, días en los que he procurado aplicar mis propias reglas, y en los que todo ha ido bien.

Sin embargo, queda un resquemor dentro... unas ascuas aún prendidas. Son los restos de un agradable fuego que calentó brevemente en alma, que ofreció apoyo en momentos de necesidad. Pero ese fuego prendió demasiado rápido, y arrasó todo el combustible de que disponía.

Ahora, ese fuego se ha convertido en rescoldos, y lucha por terminar de apagarse. Yo, por mi parte, me he dejado los pulmones tratando de avivar ese fuego, pero parece reacio a prener de nuevo, de modo que creo buena idea dejar que los últimos restos de él terminen de consumirse por completo, y así poder conservar en la memoria los escasos momentos e los que abrigó el alma y el corazón, aunque fueran malos momentos.

Otras hogueras han prendido alrededor, sin embargo, aún deseo... necesito susurrarle algo más a esa pequeña candela. Alguien, el viento, sopló con fuerza, afanado en apagar sus llamas, y nada de lo que hice pudo luchar contra eso... Nada puede luchar contra los elementos. Espero que dure lo suficiente como para escuchar mis susurros, y pueda apagarse felizmente.

viernes, 22 de marzo de 2013

Paso cinco: cerrar las puertas

He aprendido una valiosa lección esta noche: el alma tiene puertas. Y esas puertas deben estar solamente entreabiertas. No todo el mundo sabe mirar a través de las rendijas, y ahí radica la fuerza. Saber qué hay detrás de cada puerta es un privilegio del que pocos son dignos. Y cada vez menos.

También hay rinconcitos del alma cuyas aberturas deben ser cerradas por completo, rinconcitos oscuros que nadie debe conocer. Son esquinas que hay que sellar a toda costa, pero, qué hacer cuando alguien ha visto qué hay en esos rinconcitos? Es simple, date por muerto. A veces, incluso alguien a quien se ha tenido el valor de confesar lo que habita en esos rincones, y se supone que, para confesar algo así, debe ser alguien muy especial, aun en estos casos, date por muerto. Ese alguien puede no ser especialmente discreto. Más aún, puede usar en tu contra lo que conoce de ti.

Ahora estoy en un punto realmente jodido, y he confiado mi suerte a la persona equivocada. Lección: cierra las puertas del alma. Elige bien quién es el privilegiado que va a conocer lo que hay detrás de las rendijas, pero, bajo ningún concepto reveles lo que hay en los rincones... Eso debe permanecer sellado de por vida.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Paso cuatro: Llevarlo a cabo

Sí... Es fácil hablar, pero actuar no tanto. Hoy he observado algo: la tristeza, la melancolía, el dolor... Todos ellos siguen ahí, porque nunca se han ido, siempre han estado en lo más hondo.

A veces, con algún empujoncito, consiguen salir, y queman, corroen el alma del guerrero más feroz. Todo el mundo tiene miedo. Pero no consiste en rendirse a esos sentimientos, no, ese es el camino fácil. Lo difícil, lo que todo guerrero ha de conseguir es sobreponerse a ellos, vencerlos.

He seguido el consejo de un guerrero algo más experimentado que yo, un luchador fuerte. Céntrate en algo, y lucha por ello, me dijo. Y sí, es cierto que a veces el ánimo decae, y la melancolía, el dolor, la tristeza y el miedo vuelven. Melancolía por extrañar, tristeza por no poder por ahora, dolor por lo pasado, y miedo a no volver nunca... Y a que pase de nuevo.

Pero es momentáneo, apenas he parado de sonreír, y he logrado un objetivo mínimo: el contador funciona. Mi máquina es capaz de procesar un pequeño código... Y el reloj ya ha vuelto a girar.

He notado también que he retenido ciertas lecciones, y que soy capaz de transmitirlas con cierta calma y seguridad.  Ahora queda comprobar que, efectivamente, han pasado a formar parte de mí, y no son solo pensamientos.

Y el deseo... El deseo se ha vuelto más maduro.

A ti, mi sonrisa, mi morada, mi ánimo, a ti... A ti te deseo lo mejor del mundo. Se que atraviesas un momento de confusión... Un objetivo ahora eres tú, evitar que tropieces en los mismos baches que yo. Pero no depende de mí... Yo solamente puedo darte unas piedras... Tú debes construir tu propia escalera. Y de corazón deseo que sea una escalera sólida. Lo que siento por ti va más allá de la admiración, de la amistad, del amor... No sería capaz de describir lo que siento por ti. Un millón de reinos no serían suficientes para evitar verte sonreír. Y quiero ayudarte a ello.

Y...
Y tú...
Bueno, qué decir de ti, mi ángel caído...
Me has traído algún quebradero de cabeza, es cierto, pero a pesar de ello, también deseo tu felicidad.
Y creo que la mejor forma de contribuir a ella, muy a mi pesar, es retirarme a dormir.
Jamás te harás una idea de lo jodidamente difícil que es para mí esto, solamente ha sido una parada en el camino... Pero ha sido una cama confortable y sopa caliente para el viajero empapado tras días de ayuno y marcha forzada bajo la más copiosa nevada del más crudo invierno. Cuesta abandonar la posada, pero hay que seguir la marcha. Después de todo, quién sabe si, por algún azar del destino el camino me lleve de nuevo a esa misma posada? Sea como fuere, puedes verme dar pasos baldíos, a lo lejos, desde la puerta de tu hogar, alejándome de lo que un día me sostuvo en pie.

Y entonces noto una brisa de aire en la mejilla... Es el aire de la libertad. Pero es un aire frío, helado, que silba la palabra "soledad" y arrastra una voz cruel. Aún no me he acostumbrado a la montaña, pero quedan muchos kilómetros de subida, esto es poco más que la falda, y la cumbre está lejos. Y sí, el aire cada vez será más frío, y el oxígeno menos abundante, pero es el camino a seguir, y no es momento de pararse ahora, no hay segundo que perder...

... Después de todo...
... El contador funciona...
... Y el reloj ha vuelto a girar...

lunes, 18 de marzo de 2013

Paso tres: Recuperar el pasado. Reforjar un presente

A veces, pasa que se olvida quién es uno, y esto es un gran error, desvía del camino correcto. Hoy nadie es quien era ayer. Pero siempre, siempre hay tiempo de volver a ser uno mismo, rodearse de aquellos que aprecian a uno, disfrutar de su compañía, y agradecer el lugar que se tiene.
Aquí estoy, viendo cómo se consumen las últimas cámaras que daré, disfrutando de cada brizna de humo, observando cómo se escapa para mezclarse con el aire...
... Y con ese humo se va también mi alma. No, no digo que esté muriendo. Nada más lejos... Hoy vuelvo a nacer. Hago memoria, y pienso en el chico culto que fui una vez, al que le gustaba leer y disfrutar de una buena película, el que bebía cada sorbo de vida, y ssboreaba cada bocanada de aire fresco. Y pienso también en lo que he llegado a ser... Si bien es cierto que algunos de esos cambios me gustan, otros, por el contrario, desearía no haberlos presenciado... Pero, como ya dije, nunca es tarde.
Hoy me he fijado en algo... He perdido amigos últimamente, sí, pero...
Pero he ganado amigos, gente que parece estar dispuesta a dar mucho por mí.
Primera lección para reforjar el presente: humildad. Agradezco de corazón algunos gestos que he visto: una cena, una conversación, unos intentos de ánimo con minidiscusiones sobre cuándo y dónde, y un optimismo verdadero.

5

Ese número cobra un nuevo significado esta noche. Y, como buena lección que es, hay que grabarlo en la piel... Espero poder hacerlo pronto.

El papel del cigarro arde... Las briznas de tabaco crujen... Y el humo sigue ascendiendo, y sigue arrastrando con él las partes desagradables... Se lleva los demonios.
En las próximas horas debo construir el segundo escalón, pues un nuevo bache amenaza con lanzarme de bruces al suelo, pero ya vengo preparado. Con peores arpías me he enfrentado, y siempre he salido victorioso...
Y, bueno, qué decir de vosotros... Mañana tendremos una verdadera batalla a muerte, pero no seré yo quien caiga, tenerlo por seguro.

Apenas una colilla, apenas un demonio...

Va a ser una semana dura, pero esta vez no pienso rendirme.

La última ascua acaba de ser aplastada por el trozo de algodón.

Los demonios se han ido...

... Y el ángel despliega sus alas...

Segundo paso: Eliminar obstáculos

Algunos sueños se han reconstruido, otros siguen hechos añicos. Merece la pena recomponerlos? Quién sabe. En cualquier caso, De sus restos habrá que construir la base para nuevos sueños, el primer escalón hacia la cumbre.
El primer escalón para sortear el primer obstáculo. Tú... Mentiste por medio de la música. No mereces tener tímpanos para disfrutarla, no mereces tener lengua para cantarla, y no tienes alma para apreciarla. Deberían reventarte el hipotálamo y los tímpanos. Tú, que tanto bien hiciste un día, lo has multiplicado por mil, y luego lo has invertido. Pero has perdido algo mucho más grande que eso... Ya lo verás. No tienes idea.
Primer obstáculo salvado. Pero es el primer minúsculo bache a lo largo del camino.
Y ahora... Alguien da un empujoncito, pero hay más.... Se acerca algo que no se ve bien, no se podría decir si es un bache, un charco, o un reflejo. Pero se está acercando a la velocidad del tiempo. Y apenas quedan días... Horas quizá para saber si es un bache, un reflejo o un trampolín. Y...
Si es un trampolín...
A dónde...?
A dónde lleva? Qué hay abajo? Un valle? Un océano donde ahogarse? Una laguna de aguas termales donde reposar y recuperarse de las heridas? Tierra firme?
Qué deparará este incierto porvenir?
Ya se ha aplanado un bache.
Ahora llega algo más... Ya veremos
Pero no más errores, hay que asegurarse de si es el vagón correcto.
Y...
Si no lo es...

...No subas...

domingo, 17 de marzo de 2013

Primer paso: Reafirmar metas

Siempre se me dieron mal los comienzos y los finales. Ahora me han impuesto un final, y soy yo quien debe construir un nuevo comienzo. Un comienzo que se ha de erigir sobre una montaña de sueños rotos, sobre los restos de un corazón hecho jirones, apenas un paño de cocina del que una vez brotó la sangre más cálida.
Pero no es momento de mirar atrás, el camino andado no puede volver a rehacerse. Solo queda pues mirar hacia adelante, y dar el primer paso del resto del camino, sabiendo cuál es el final. Y caminar de forma que, cuando llegue ese final, puedas decir henchido de orgullo: este ha sido mi camino, y lo he recorrido de la mejor manera que he sabido.
Sólo a veces, otras, en compañía. Y a veces sintiéndose más sólo de lo que realmente se está.
Elecciones, en eso consiste: elige un trabajo, elige un lugar para vivir, elige tu compañero, elige otras compañías, elige dónde, cuándo, cómo, con quién, por qué, para qué...
Usar esos vagones, subir cuando lleguen, y bajar en el momento oportuno, ellos seguirán adelante sin ti, y eso significa que tú debes seguir adelante sin ellos, sin su apoyo, sin la velocidad que te daban, sin esa fuerza... Pero llegan más vagones que se pueden usar para seguir avanzando. La cuestión es decidir si ese vagón es el que llega hasta la meta elegida. Y, si no lo es, que pase. Siempre llegará otro. Y si no llega, tocará dar un paseo... A veces el vagón no llega, a veces siempre estuvo ahí, y a veces el vagón paró, pero ahora vuelve.
Errores que se cometen... Siempre se puede aprender de ellos, y entonces, dejan de ser errores y se convierten en lecciones, lecciones de vida que no se deben olvidar jamás, que deben determinar la forma de alcanzar las metas. Y hay que grabarse a fuego esas lecciones en la piel, en el alma, en el corazón...
Los sueños rotos empiezan a recomponerse: un futuro a corto plazo compartiendo alma, un futuro a medio plazo probando suerte, un futuro a largo plazo siendo alguien.
El primer paso es reafirmar las propias metas, nunca dejar que nadie las hunda, y, si alguien lo hace, salir a flote rápido, porque abajo no hay nada.

Tú... Fuiste un vagón que me llevó por poco tiempo, y ahora he bajado. Una buena lección

Rosa...
Julia...
Un vagón que espero dure por mucho... No pienso desperdiciar un vagón así. Lecciones del ayer que hoy me permiten volver a probarme.

Y... Tú... Saray... Mi vagón, mi tren... He recibido muchas lecciones, espero haberlas tatuado todas en mi piel, y se que recibiré más... Solo espero que sean muchas antes de que llegue la última.