domingo, 31 de marzo de 2013

Paso siete: Cobrar deudas, pagar deudas

Así que esto es lo que vale todo para ti? Bien, veamos cuánto vale tu palabra. Si te ofreces a hacer un favor, luego no se cobra. Si te hacen un favor y lo malinterpretas, luego, cuando te lo explican, te callas y agachas la cabeza... Pero no, tú y tu señora teníais que quedar por encima, pegar voces y montar el número...

Sí, cada palabra que has dicho es veneno, y ahora el veneno lo voy a soltar yo. Me has cargado una deuda que no me corresponde, ahora voy a reclamar la deuda que te perdoné un día, y multiplica por tres la mía... Pero no es todo, ambos habéis hecho algo, y esa deuda ya no es para conmigo... Ahora esa deuda la cargareis en vuestros corazones negros, ahora esa deuda es con dios. Tendréis que rendirle cuentas a él, yo me limitaré a cobrar la mía aquí en la tierra... O a partidos las piernas, reventaros el coche y quemarlos la casa, vosotros decidís.

En cualquier caso, chicos, esto no acaba aquí.  Vais a desear no haber sido tan listos, pues yo tengo muchas más guardadas que vosotros. Y me las pienso cobrar...

Todas y cada una...

No hay comentarios:

Publicar un comentario